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domingo, 10 de abril de 2011

El desolador panorama de nuestra gloriosa reputación (método de cuantificación de la popularidad)

Hace unos días recriminaba a J que estoy muy molesto con él. Con él y con nuestro amigo F. Reclamada la lógica explicación por su parte le expliqué que de un tiempo a esta parte veo continuamente a María Antonia Blasco en televisión y que a él no y que encima, en estos tiempos de incertidumbre nuclear que nos abruman desde Japón que están dando muchísima cancha a una legión de especialistas en horrores nucleares que intervienen continuamente en radio y TV, no hay rastro mediático de F; ¡con lo bien que da en cámara!

J hace trabajos de gran valor científico que sin duda contribuirán a mejorar lo miserable de la condición humana, lo digo en serio. Trabaja en cáncer de mama y últimamente anda descubriendo cosas verdaderamente interesantes. Encima es más guapo que María Blasco pero, ¡ah amigo! la Blasco que es feucha y desgarbada ha descubierto la fuente de la eterna juventud aplicada a los ratones de laboratorio y el simplismo popular rápidamente ha asumido que si se puede hacer con un ratón se podrá hacer con las personas. Encima, y de esto puedo dar fe porque los he escuchado a los dos, a María Blasco se le entiende mejor. El resultado es que últimamente no hace más que salir en televisión, reportaje tras reportaje, y el insigne J se queda para la prensa escrita. Para colmo la local.

Los científicos españoles María Blasco y Joaquín Arribas

Peor aún es lo de F. Mira que están saliendo especialistas en energía nuclear y en los estragos que produce. Mira que se sacan especialistas en el tema para todos los debates radiofónicos y televisivos que se emiten desde lo de Fukushima. Pues nada, sin noticias de F.

Fernando Usera, especialista en Protección Radiológica aunque la foto  se las trae

Andaba yo ene estas reflexiones cuando se me ha ocurrido cómo medir la popularidad que cada cual tenemos. Nada más fácil para esto que la internet. Así pues me he plantado en Google y he empezado ha medir la popularidad de cada cual. He comenzado con J, tecleando su nombre en la búsqueda de webs. La primera página de resultados, toda suya. Suficiente. Otro tanto ocurre en el caso de F. Por último he tecleado mi nombre y dos apellidos y he descubierto que mi fama es como mínimo una entrada inferior a la de mis amigos, al menos en la primera página.

A continuación he pasado al segundo nivel de popularidad, imágenes de uno en internet. La red atesora una cantidad notable de imágenes de J: J en el laboratorio, J con sus colaboradores, J con su jefe, J con corbata... Definitivamente J es un tipo popular. La imagen que presento hoy está directamente tomada de la internet. Después he repetido la operación con F. Sólo me ha devuelto el buscador dos imágenes en las que le reconozco, una de las cuales adorna este blog. Finalmente he puesto mi nombre y he buscado imágenes. Google me ha devuelto una variopinta colección de individuos feos con aspecto de facinerosos, ninguno de los cuales soy yo. Además he descubierto que hay por ahí un tal Alfredo Martínez que se dedica a la información deportiva, que es muchiiiiisimo más interesante que nada que yo pueda hacer o decir y que por tal motivo bloqueará cualquier tentativa mía de saltar a la popularidad mediática a menos que me cambie de nombre o me líe con Belén Esteban. Ninguna de las dos cosas entra de momento en mis planes.

Belén y yo, una pareja imposible, no sólo por distancia física que nos separa...


Algunos de los individuos con los que comparto nombre y primer apellido
Todavía he querido ir un paso más allá en la cuantificación de la fama y he pasado a teclear los nombres de los Tres Infantes de Carrión, Usera, Arribas y Martínez, en la sección búsqueda de vídeos de Google. En mi caso, primer descalificado, mi nombre aparece asociado a una colección interminable de jugadas de fútbol narradas por el tal Alfredo Martínez, ya digo que nunca seré nada en la vida. Acto seguido he buscado los vídeos de mi amigo F pero lo suyo está tomado por enajenados que hacen cosas en el popular barrio de Usera, de Madrid. Cosas en general bastante estúpidas y macarriles debo añadir. Ha habido un leve destello con un vídeo que se titulaba "Don Fernando de Usera jugando a los bolos" que tenía 35 visitazas pero creo que era un fulano que se llama Fernando, que vive en Usera y del que han colgado sus amigos un vídeo de malísima calidad tomado mientras intentaba jugar a los bolos. Con gran escepticismo he buscado vídeos de J pero mira tú por donde, me he encontrado nada menos que dos, y los dos relacionados con el auténtico J. El primero es uno en catalán en el que sale él (él no habla en catalán pero sí que se ha sacado la patata entera que habitualmente lleva en la boca y que dificulta que los otros humanos entendamos bien lo que dice) explicando cosas de su trabajo. Si hay curiosidad se le puede ver en http://www.youtube.com/watch?v=EvuE5wUA1vE El otro vídeo es la lectura de un cuento que envió a la radio, no tiene la misma gracia porque no sale él.

Pues nada, ya sabéis en qué se puede uno entretener un domingo por la tarde, en medir su popularidad o la de sus amigos. Yo no me he puesto a hacer escalas pero igual se podía.

sábado, 9 de abril de 2011

¡A sudar!

Esta tarde he estado corriendo. Un poquito nada más porque llevo unos cuantos días de parón, comiendo malamente y bebiendo cosas alcohólicas. Y es que la tentación es grande y más ahora que he recuperado la vida en familia. Es fácil entrar en la rueda de trabajar muchas horas, llegar tarde a casa y comer y beber sin ningún cuidado. Cuando estaba solo en Pamplona me costaba menos, como no tenía nada mejor que hacer ni quien me echase en falta, llegar a casa a las siete y media o las ocho y salir a correr no me suponía un gran sacrificio. Pero aquí no es igual, el sofá con compañía tienta mucho. Pero no hay que rendirse, no hay que rendirse nunca, no hay que dejarlo nunca. A mí hay una serie de frases de procedencia diversa que se me graban a fuego y me acompañan en todo momento y supongo que seguirán conmigo hasta que se me acabe el tiempo; esta concretamente es de mi padre que cuando quiere es un hombre sabio, atentos: "Lo que no se usa, se pierde". Yo creo que cuando lo dijo se estaba refiriendo a una parte de la anatomía humana sobre la que, en principio, no tengo pensamiento de escribir hoy pero sea como fuere es una sentencia certera y cargada de realidad. Yo por lo menos me la tomo muy en serio. Será porque he visto a seres humanos válidos desaparecer entre las fauces de un mando a distancia. El mando a distancia te engancha a un sofá y con él cambias canales en un televisor. El sofá se alimenta de tu tono muscular, de tus piernas, de tu espalda. La televisión consume tu cerebro, te inhibe de pensar y de hacer y al final acabas siendo un cachocarne agilipollado y carente de vivencias propias. Vamos a ver, que yo tampoco soy un talibán que quiera la destrucción de los televisores y que los considere un arma de Satanás, ni mucho menos, a mi la televisión me gusta pero todo en su justa medida.

En fin, decía que había venido de correr. Hace bastantes años que corro con cierta regularidad. En términos relativos soy "un paquete" porque corro a un ritmo bastante lento y no he sido capaz de hacer más de los 21 Km de la media maratón y esto con gran esfuerzo y no poco sufrimiento. Pero mirando al total de la población, ¿cuántos de mi edad y condición hacen esto en lugar de dejarse arrastrar al fondo del riesgo del padecimiento cardiovascular, ein? Además correr no me gusta demasiado, es aburrido y resulta cansadísimo, realmente da gusto cuando te paras. Sin embargo tengo buenas razones para vencer la natural pereza, calzarme las zapatillas y salir a recorrer parques y aceras cual si me persiguiesen los malos, en ocasiones con lluvia e incluso nieve, alguna vez con demasiado calor, a menudo por la noche. Yo corro lo primero para mantenerme en forma, para tener piernas fuertes, fondo físico y quemar algo de la grasaza que me sobra, en suma para no perder la capacidad de moverme en reconocimiento a lo que sentenciaba mi padre. Lo segundo y no menos importante, corro para ejercitar la fuerza de voluntad, para demostrar que cuando decido que soy capaz de algo, realmente soy capaz, que no es un farol vaya, sólo así se consigue llegar a la meta de una media maratón o lo que sea que uno decide correr o enfrentar en la vida. Yo lo recomiendo vivamente.

No soy el único. J corre, corre como un gamo el jodío. Además es perseverante y disciplinado y, como está un tanto chalado, lo ha convertido en una suerte de práctica religiosa. Corrimos juntos las dos últimas ediciones de la Media Maratón de Madrid pero lamentablemente este año no va a poder ser. Lo echo de menos. Otro que corre como un profesional es P, mi cuñado. Además como para según que cosas es un poquito cabeza cuadrada (como su hermana, ahora que no me escucha), sigue un metódico entrenamiento convenientemente programado que le permite altos rendimientos y correr maratón tras maratón sin despeinarse (si bien para él lo de no despeinarse tiene un mérito relativo nada más). Además piensa que J, F (que también corre) y yo somos una partida de túzaros indisciplinados y que un día nos va a pasar algo por afrontar esfuerzos para los que no estamos preparados. Ya veremos.


Tres bravos corredores, pasaditos los cuarenta y tan ricamente

El caso es que corremos, que hacemos ejercicio y que así no sé si nuestra vida será más larga pero seguro que tendrá más calidad. Y si no se corre porque no se puede o no se quiere, hay multitud de deportes, gimnasios, pistas de tenis, campos de baloncesto, piscinas, etcétera, etcétera, etcétera que le permiten a uno mantener la máquina a punto para no ser despedazado por un mando a distancia y un sofá. No hay excusa.

De mantener viva la neurona no digo nada porque doy por hecho que si tenéis la paciencia de leer esto es que sois gente que dista mucho de enajenarse frente a un televisor hasta que se le licua el cortex pero cuidadín, en el sofá también se lee.

lunes, 4 de abril de 2011

Berecíbar y otras hierbas

Estoy con la televisión puesta y tengo "Españoles en el mundo" como música de fondo, ese programa que en una ocasión me llevó a preguntarme si vivir en el extranjero agilipolla. La pregunta sigue ahí y espero algún día recibir vuestra respuesta. Parafraseando el título del programita había pensado en llamar a esta entrada "Españoles en Nantes", luego lo he cambiado por "Españolas en Nantes" y finalmente he decidido ir al turrón porque hoy me propongo hablar de Berecíbar, Amaya.

Mi primera referencia sobre Amaya vino a través de Silvia que, con ese optimismo que habitualmente destila, me dijo "hay otra española en Vivalis, es una chica de Bilbao". Yo, que recién llegaba de Pamplona, venía ya bastante ilustrado en temas vasco-navarros. Ya sabedor de que había otro ente español en la empresa, pasaban los días sin que diese con ella. Un día pasó por mi edificio una individua con un aspecto de vasca que tira de espaldas, que se dirige a mí y con voz atronadora me espeta "¡Hola! ¿Tú eges el español, vegdad? Yo soy Amaya, de Bilbao" y se fue... Me quedé tieso porque los rasgos físicos y el tono de bronca de su voz eran inequívocamente vascos pero el acento y el corte de pelo eran franceses (en Bilbao le habrían hecho uno de esos cortes que se hacen allí las mujeres y que parece que tienen la cabeza cuadrada). Estuve tentado de preguntarle si era "Amaya" o "Amaia" porque con los vascos uno nunca sabe y puestos a ofender, que sea a sabiendas. Por suerte no se lo pregunté porque algún tiempo después me di cuenta de que no habría entendido la sutileza.

Mi relación social en el trabajo durante las primeras semanas era Silvia. Es lógico porque Silvia es una persona sociable, no como yo, y por eso mismo fácil y agradable de trato. Silvia tenía ya muchas relaciones, entre ellas Amaya con la que salía a comer alguna que otra vez. Un día me propuso ir a esas comidas. Así de primeras me dio un poco de cosa porque la vasca me daba un cierto miedito pero vaya, que tampoco me iba a pasar nada así que acepté. La primera de muchas, es más, la penúltima vez fuimos Amaya y yo solos porque a Silvia se le había roto no sé que tripa.

Amaya, o simplemente Berecibar que es como me gusta llamarle de vez en cuando, es un híbrido cultural y ella lo sabe. Efectivamente su aspecto es inequívocamente vasco, creo que tiene un pedigrí euskaldún que para sí lo quisiera uno de la mesa nacional del PNV. Sin embargo le llevaron a Francia de niña con lo que su educación es francesa y el resultado es sorprendente. Habla español perfectamente pero tiene un acento francés bastante notable. Con ese vocabulario y ese acento parece que está imitando a un francés hablando en español. Luego tiene de vez en cuando unas salidas gabachas curiosísimas que también resultan sorprendentes porque al cabo de un rato la interiorizas como española pero lo cierto es que ella ejerce de francesa la mayor parte del tiempo como es natural. Me hizo mucha gracia cuando comentaba que su madre le preguntaba "que pog qué le he puesto a la niña Clotilde, qué si me ha hecho algo la pobrge, anda esta, pues pogque me ha dado la gana" (N del A: el nombre de la chica se pronuncia Clotild -con la "d" muy suave- que suena mejor que el formato español, por lo menos a mí me lo parece).

Hace poco tuve ocasión de ver a un hermano suyo. Espectacular. Tiene el mismito aspecto de la gente que te cruzas por el Paseo Sarasate de Pamplona. Te tienes que frotar los ojos para darte cuenta de que la txapela se la estás poniendo tú con la imaginación. Eso sí, abre la boca y tiene exactamente el mismo acento francés que la hermana lo cual me da que pensar que en realidad ella es así, no es que se lo esté haciendo para dar la nota.

Amaya tiene una vida laboral un poco complicada porque su jefe es un cretino hortera que no vale la mitad que ella pero ahí está. Para colmo hace poco le han operado un cáncer, afortunadamente con buen resultado, debo añadir. A pesar de todo ella continúa cabezona y peleona, demostrando que carece de la cursilería y pusilanimidad tan frecuente entre los franceses. Igual es cosa de la genética. Gracias a Amaya estoy descubriendo muchas cosas de Francia y los franceses. Es además una persona generosa y con gran sentido del humor por todo lo cual le estoy muy agradecido y le deseo lo mejor.

PASATIEMPO: En la fotografía aparecen Amaya, vasca francesizada, y Silvia, catalana echada a perder (tiene casa en Madrid y le gusta, por más que continúe siendo seguidora del Barça). Adivinar cual es cada una.

Amaya con Silvia. ¿Cuál es cuál?

21 Festival de Cine Español (segunda entrega)

Hoy se ha terminado el festival y hemos pasado por allí así que tengo algo que contar. Por lo pronto decir que en el listado de visionados se me olvidó meter "Lope", una película de un tal Andrucha Waddington, protagonizada por Alberto Ammann (el funcionario de prisiones de "Celda 211" que se ve atrapado en el motín), Leonor Watling que en esta no enseña las tetas y Pilar López de Ayala entre otros actores. La historia está inspirada en la juventud de Lope de Vega, está hecha con mimo y se deja ver, es entretenida.

Cartel promocional de Lope

Hoy era el pase de la película más sonada del festival "Chico y Rita", de Fernando Trueba y Javier Mariscal. Esta, en lugar de presentarla en el cine Katorza la proyectaban en el Teatro Graslin pero había buenas razones para ello. Una la obvia del aforo, más grande en el teatro que en cualquiera de las salas de proyección del cine pero además es que hoy era la gala de cierre del festival con todo y su entrega de premios que yo con gusto me habría evitado pero bueno, ahí estaba. Lo peor de la gala ha sido que combinaban mal su duración más la de la película con el asiento del teatro, literalmente un dolor. Un dolor de esos que te cogen todo el culo y de los que por más que intentes recolocarte en el asiento no hay manera.

La gala era en francés claro, para eso pagan el festival. No obstante no deja uno de sorprenderse de la cantidad de gente del cine español que se maneja en francés, empezando por el propio Trueba. La gala la dirigía un individuo que no sé quien sería, que allí iba contando sus cositas y mencionando los premios, las películas seleccionadas y cosas por el estilo. En un momento dado el individuo en cuestión al que en lo sucesivo me referiré como presentador A, introdujo en el escenario a una individua a la que llamaré presentadora A'. El presentador A y la presentadora A' parecían estar contando algo de cierta controversia lo cual no me sorprendió porque a los franceses les encannnnta discutir. En un momento dado subieron al escenario tres individuas a las pasaré a designar como presentadora mudita B1, presentadora mudita B2 y presentadora mudita B3. Las presentadoras muditas aparte de no decir nada como su propia designación sugiere, llevaban en la mano unos carteles y en la cara unas barbas que si bien no tengo certeza de ello, yo juraría que eran postizas, entre otras cosas porque eran de distinto color que el pelo. La situación era la siguiente: Presentador A y presentadora A' frente a sendos atriles y micrófonos diciendo cosas y persentadoras muditas B1, B2 y B3 interpuestas entre estos y el público, de cara a la platea y con sus cartelones en la mano. La visión era un tanto extraña pero uno nunca sabe donde acaba la performance y donde empieza la realidad, particularmente si no entiendes el idioma en que te lo están contando. En un momento dado presentador A comenzó a pisarle la parla a presentadora A' que hacía como quien oye llover y seguía hablando, concretamente citando una lista de nombres. Al final de la lista las presentadoras muditas dieron la vuelta al cartel haciendo visible lo que llevaba escrito. Visible relativamente porque Vistalince Provencio que estaba sentada a mi lado no alcanzaba a leerlo así es que yo me supongo que había algo escrito pero soy incapaz de distinguir el grafismo. He llegado a la conclusión de que el tema venía a ser una revindicación por la escasez de mujeres entre el jurado, ninguna, pero esto es una conjetura, a ver si me entero.

El premio principal del festival se lo ha llevado "Pa negre" que no la he visto pero se me antoja un tanto depresiva y me da un poco de pereza. Lo mismo es una película extraordinaria, vete a saber. También le han dado un premio por no sé qué a Alex de la Iglesia, por su "Balada triste de trompeta" que cuanto más recuerdo menos gracia me hace, la verdad. Nos ha resultado muy satisfactorio que a Borja Cobeaga le diesen el Premio del Público, a mi juicio el que vale de verdad, por su "No controles" que ya comenté el otro día y luego encima una mención especial por un corto también suyo, absolutamente desternillante, que precedía a su película y que se titula "Un novio de mierda". Muy llamativo me ha resultado el premio que otorgaba El Colegio de España al mejor documental. Se lo ha llevado una película titulada "Prohibido recordar", una historia sobre la represión franquista en la cárcel de mujeres de Santuarrán. La película la firman unos tales Txaber Larreategui y Josu Martínez. Este último ha agradecido el premio y lo ha dedicado a todas las mujeres de Santuarrán y a todos los presos políticos del mundo, "también a los 715 que hay en España" en clara alusión a los asesinos de ETA que cumplen condena en las cárceles españolas. Me ha dado bastante asco, la verdad, pero no he sido capaz de gritarle que esos son asesinos cumpliendo condena en un estado de derecho, no presos políticos. El Colegio de España es una misión cultural de nuestro país en Francia  que está financiada con fondos públicos (españoles) y que hoy, gracias a Josu Martínez, se ha cubierto de mierda.

Finalizada la entrega de premios, las fotos y las reivindicaciones de las barbudas muditas, ha aparecido sobre el escenario Fernando Trueba de carne y hueso que ha estado contando unas pocas cosas sobre su película en francés.

Cartel de "Chico y Rita"

Por fin, después de una hora de espera y con el culo ya bastante dolorido, ha comenzado la proyección de "Chico y Rita" que es a lo que habíamos ido. Tengo que decir que la película es técnicamente muy bonita y que da gusto ver esos dibujos tan particulares y con tanta vida. La música también muy bien traída, cubana por supuesto, muy bien encajada en las imágenes. La historia romántica a la par que simple. A mi me ha gustado pero a la insensible de P no le ha impresionado nada. Es que a ella sólo le impresionan las catástrofes con varios miles de muertos. Los personajes no están mal. Un poco planos pero es lo habitual cuando se trabaja con dibujos animados porque si te pones a darles matices te salen tres horas de "Princesa Mononoke" por citar un ejemplo que se me venga ahora a la cabeza. Así que resumiendo, una peli agradable y recomendable que vista en una butaca decente debe ser todavía mejor.

Ha estado bien esto del festival. No sé si seguiré en Nantes para la 22ª edición pero si es el caso me apuntaré a ver unas cuantas películas más.

sábado, 2 de abril de 2011

21 Festival de Cine Español en Nantes

Todos los años desde hace ya 21 se celebra en Nantes un festival de cine español. Lo organizan con participación activa de un cine que se llama Katorza y que suele proyectar películas en versión original de manera habitual. Como no podía ser de otra manera nos hemos pasado por allí unas cuantas veces, Pilar más que yo.

Cartel promocional del festival. El coche lo conduce Eduard Fernández pero sólo he encontrado el lado de Natalia Berbeke


Estos franceses le tienen mucha afición a la cultura española, no tengo idea de por qué pero tal es el caso. Las sesiones están bastante pobladas. Los pases de las películas se complementan con visitas de artistas relacionados, actores, directores... La guinda la pone un pequeño garito que han montado cerca del cine en el que han improvisado un bareto en el que se pueden tomar vinos españoles y tapas (ellos dicen tapás y lo dicen así como cerrando un poco la boca).

Yo mismo particularmente he visto hasta ahora dos películas. El otro día me vi "No controles", una película de un tal Borja Cobeaga que dicho así no me sonaba a mi a nada pero que es el mismo de "Pagafantas". Los actores sí que son más conocidos, trabajan Unax Ugalde, protagonista entre otras de "Alatriste" y que ya aprovecho para decir que tiene el mismo cabezón que mi amigo Josu Orbara (deben ser igual de recesivos), Alexandra Jiménez, una chica rubia muy mona que se hizo famosa como novia del hijo del Fiti de "Los Serrano" (sí, sí, también es buena actriz) y Julián López, uno de los de "Muchachada nui", no confundir con El juli. La película está entretenida, te ríes. Pero lo mejor vino con los títulos de crédito, cuando el personaje de Julián López, un tal Juancarlitros, que quiere ser humorista pero que carece del más mínimo atisbo de gracia, aparece en un recuadro contando unos chistes malísimos, tontísimos y viejísimos y encima los intenta explicar. Fuimos presa de un ataque de risa floja que casi nos tienen que sacar de allí, qué tontería.

El cartel de No controles. Recomendable.


Ayer viernes fuimos a las rondas de charleta de los actores y directores con intención de ver a Alex de la Iglesia y Carolina Bang. Dada la formalidad de los españoles, en absoluto desmerecida por los franceses, Alex y Carolina no estaban allí. En su lugar apareció Borja Coenaga. El tal Borja resultó ser un tipo muy simpático y muy agradable en general y la verdad es que pasamos un buen rato con él. Al final de la cosa pública Pilar le entró (últimamente le ha dado por entrarle a la gente, cualquier día se me echa un novio) y el tío se enrolló y allí estuvimos de charla. Fue por eso que supimos que había sido técnico en una edición de Gran Hermano y guionista de las primeras temporadas de Vaya Semanita. Lo mejor fue lo que contaba de su próximo proyecto que se llama "Fe de etarras" (juega con el término fe de erratas, por si alguien no lo coge) y consiste en unos etarras encerrados en un piso franco que tienen la mala suerte de ser elegidos presidentes de la comunidad de vecinos. La cosa promete. Pilar y él coincidieron en la tremenda potencia cómica de aquellos gilipollas etarras que detuvieron y que tenían fotos suyas con la camiseta de la selección española.

Pilar en pleno ejercicio de mitomanía


También estuvimos viendo "Demonios en el Jardín", un clásico a la par que un pestiño -si bien los he visto peores- que faltaba en nuestra formación cinematográfica. Más tarde estuvimos escuchando a Angela Molina que se expresa en francés con soltura.

Mañana domingo vamos a asistir a la proyección de la tan sonada "Chico y Rita", de Fernando Trueba. A ver que tal porque esta no la ponen en el cine sino en el teatro Graslin que es así como de más tronío, ya veremos.

Respecto a lo de las tapás está así, así. Hemos ido un par de veces. La primera me dieron un vino de Rioja que me gustó más bien poco. Aprendiendo de la experiencia, la segunda opté por un blanco de Rueda, bastante más aceptable. El comestible lo han formado hasta la fecha una tortilla de patatas que no estaba mal de sabor pero helada de temperatura, unas muestras de queso manchego y una sobrasada que me produjo acidez de estómago. Eso sí, todo servido con mucha fe. El local habilitado está decorado con fotos de familias españolas, unas fotos técnicamente muy buenas pero que a mi no me recuerdan a ninguna familia que yo conozca.

En fin, el caso es que la experiencia en su conjunto es agradable y que anima mucho encontrarse estas cosas cuando andas por el mundo.